China redefine subsidios industriales en nueva política que evita sanciones de la OMC
Beijing abandona apoyos directos y diseña un sistema de incentivos descentralizados que ya opera en semiconductores y EV.
Rhodium Group publicó el 11 de mayo de 2025 un informe que documenta el giro de China hacia políticas industriales de "próxima generación": elimina subsidios directos rastreables y los reemplaza con incentivos fiscales regionales, financiamiento coordinado entre gobiernos locales y bancos de desarrollo, y contratos de compra pública opaca. El modelo ya se desplegó en semiconductores desde 2021 y se replica ahora en baterías, manufactura avanzada y materiales críticos.
La arquitectura busca esquivar el régimen de subsidios de la OMC: en vez de transferencias desde el Tesoro nacional, Beijing coordina créditos preferenciales de bancos provinciales y garantías implícitas que no califican como "contribución financiera directa" bajo el Acuerdo sobre Subvenciones. El informe identifica que entre 2022 y 2024 los desembolsos del China Development Bank a empresas de semiconductores crecieron 340% mientras los subsidios presupuestarios formales cayeron 62%. Es el primer caso documentado de política industrial que se diseña desde cero para evadir escrutinio multilateral.