Beijing usa a Hainan como señuelo económico para atraer integración taiwanesa
La isla del sur se convierte en el experimento de apertura más radical desde los '80 — y Taiwán está en el centro del diseño.
China ha convertido a Hainan en su zona económica especial más liberalizada desde la década de 1980, con un diseño institucional que busca atraer integración taiwanesa. El modelo replica elementos de las políticas de apertura que transformaron Shenzhen, pero esta vez con Taiwán como objetivo explícito de la estrategia. The Diplomat documenta que la integración económica de Taiwán forma parte central de la justificación oficial del experimento.
Hainan no es solo liberalización: es arquitectura de dependencia. Beijing apuesta que si empresarios taiwaneses anclan operaciones en un enclave donde el marco regulatorio se parece más a Hong Kong que a China continental, la integración política se vuelve más costosa de revertir que de profundizar. Es la versión 2.0 de "primero economía, después soberanía" — pero con un laboratorio institucional diseñado para que Taipei pierda grados de libertad sin declarar nada.