China reemplaza subsidios directos por crédito industrial barato y compra pública
Pekín abandona las transferencias fiscales visibles y pasa a financiar manufactura avanzada vía bancos estatales y contratos garantizados.
Rhodium Group documentó el giro en la política industrial china hacia instrumentos menos visibles: crédito preferencial, compra pública coordinada y acceso prioritario a insumos estratégicos. El reporte, publicado el 11 de mayo de 2026, mapea cómo Pekín reemplaza subsidios directos —blanco de sanciones comerciales— por mecanismos que no figuran como ayuda estatal en registros de la OMC. El foco está en semiconductores, baterías, biofarmacéutica y equipos de energía renovable.
La arquitectura es deliberada: los bancos de desarrollo provinciales otorgan créditos a tasa 2-3 puntos bajo mercado, las empresas estatales compran producción antes de que exista demanda privada, y los gobiernos locales garantizan suministro de tierras raras o litio refinado a precios fijos. Esto convierte a cada cadena de valor en un sistema cerrado donde el riesgo lo absorbe el Estado sin que aparezca como subsidio en balances corporativos. Es política industrial camuflada como banca comercial.