BYD construye planta de cátodos de US$290 millones en Chile, CATL pone US$1.400 millones en Bolivia y Ganfeng compra Lithea en Argentina por US$962 millones
Tres anuncios simultáneos confirman que la apuesta china por el triángulo del litio sudamericano dejó de ser estudio de factibilidad y pasó a obra concreta. La ventana para que LATAM negocie términos se está cerrando.
Tres operaciones de capital chino en el triángulo del litio sudamericano se cristalizaron entre fines de 2025 y mayo de 2026, según reportes consolidados de Lexology, White & Case, LatinAmerican Post y Colombia One. BYD —la mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo, con base en Shenzhen— inició obras de ingeniería para una planta de cátodos de litio de US$290 millones en Mejillones, Región de Antofagasta en Chile, ampliando el contrato previo de extracción en salmueras adjudicado por CORFO en 2023. CATL —Contemporary Amperex Technology, fabricante chino que controla 38% del mercado mundial de baterías para vehículos eléctricos— firmó con Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), la empresa estatal boliviana, contratos por aproximadamente US$1.400 millones para desarrollar proyectos de extracción directa de litio (DLE) en los salares de Uyuni y Pastos Grandes, junto con la también china Citic Guoan Group. Ganfeng Lithium —segundo mayor refinador de litio del mundo, con sede en Xinyu, Jiangxi— adquirió por US$962 millones la totalidad de Lithea Inc. para desarrollar los proyectos Pozuelos y Pastos Grandes en la provincia de Salta, Argentina. El cierre simultáneo de las tres operaciones confirma estrategia coordinada china en el triángulo Chile-Bolivia-Argentina que concentra alrededor del 56% de las reservas mundiales conocidas de litio.
Las tres operaciones revelan diferencias estratégicas dentro de China que vale leer en detalle. BYD instala manufactura de cátodos en Chile —no solo extracción— lo que técnicamente representa upgrade hacia agregación de valor, en línea con el discurso de Codelco-SQM-Albemarle de que Chile debe escalar de carbonato a cátodos a celdas a baterías. CATL en Bolivia opera con tecnología DLE (extracción directa de litio) sobre salares que Bolivia nunca pudo desarrollar con capital occidental por demoras regulatorias entre 2008 y 2020 —la operación con YLB le da al gobierno boliviano control formal y a CATL acceso de facto. Ganfeng en Argentina compra a un actor canadiense (Lithea Inc., ex de International Lithium) con activos ya permisados —entra rápido, salta el costo regulatorio de greenfield. Las tres jugadas combinadas establecen un patrón: China integra la cadena del litio sudamericano por capa, no por bloque. En paralelo, el marco bilateral Estados Unidos-Argentina firmado en noviembre de 2025 bajo la administración Milei reduce barreras comerciales y facilita inversión estadounidense en el sector litio argentino —donde el capital chino sigue dominante— configurando competencia directa que pone a Argentina como tablero más caliente del triángulo. Chile, bajo Kast, ofrece estabilidad política sin definición clara sobre refinería; Bolivia, bajo presidencia post-Arce, abre tras una década de aislamiento; Argentina, bajo Milei, juega doble vía. Para BYD, CATL y Ganfeng el costo regulatorio de la próxima década se está fijando ahora.