He Jiankui y los bebés CRISPR de Shenzhen: el experimento que rompió la frontera ética mundial
Noviembre 2018: Lulu y Nana nacen editadas genéticamente. He fue condenado a 3 años. Salió en 2022. Reabrió laboratorio en 2023. Sigue trabajando en CRISPR.
He Jiankui (científico chino, ex profesor de la Universidad del Sur de Ciencia y Tecnología de Shenzhen) anunció en noviembre de 2018 el nacimiento de Lulu y Nana, las primeras niñas humanas con genoma editado por CRISPR-Cas9 (técnica de edición genética premiada con Nobel a Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna en 2020). He editó el gen CCR5 para hacerlas resistentes al VIH. En diciembre de 2019 el tribunal de Shenzhen lo condenó a 3 años de prisión, USD 430.000 de multa y prohibición de por vida de trabajar en reproducción humana. Cumplió su sentencia y salió en abril de 2022. En 2023 reabrió laboratorio en Beijing para terapia génica de enfermedades raras. En 2024 anunció trabajo en edición de embriones de ratón para Alzheimer y distrofia muscular.
El caso He Jiankui forzó a Beijing a actualizar regulación bioética. En 2021 China aprobó reglas que prohíben edición germinal (heredable) en humanos. En 2023 el Ministerio de Ciencia y Tecnología aprobó nuevas directrices para investigación en células madre y edición genética. Pero el caso expuso una asimetría regulatoria global: la edición somática (no heredable) sigue activa con financiamiento estatal en BGI Shenzhen (Beijing Genomics Institute, mayor secuenciador genético del mundo). China invierte cerca de USD 9.000 millones anuales en biotecnología bajo el XV Plan Quinquenal. La clonación reproductiva humana está prohibida en China desde 2003. Pero la clonación terapéutica (células madre embrionarias) tiene marco más permisivo que en Estados Unidos o la Unión Europea. Esa asimetría regulatoria es ventaja competitiva china en biomanufactura.