China en la Antártida: cinco bases activas, foco en Mar de Ross, Tratado Antártico bajo presión
Quinta base Qinling abrió febrero 2024. Especulación sobre uso dual investigación-militar. Tratado Antártico vence revisión en 2048. Chile vigila.
China opera cinco bases de investigación antártica activas en 2026. Great Wall (1985) en Isla Rey Jorge, Zhongshan (1989) en Hills antárticas, Kunlun (2009) en Domo A interior, Taishan (2014) campamento de verano, y Qinling (秦岭, inaugurada el 7 de febrero de 2024) en el Mar de Ross. Qinling tiene capacidad para 80 científicos, plataforma de observación satelital, y posición geográfica que cubre Oceanía, Polinesia francesa y rutas marítimas del Pacífico Sur. Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos expresaron preocupación pública porque la antena de Qinling puede recibir señales de satélites comerciales y militares de la región. China declaró uso exclusivamente científico. El presupuesto antártico chino crece 15% anual desde 2015 y opera el rompehielos Xuelong 2 (construido en China en 2019).
El Tratado Antártico (firmado en Washington el 1 de diciembre de 1959 por 12 países, hoy con 56 miembros) prohíbe actividades militares y reclamos territoriales nuevos hasta 2048, fecha en que cualquier parte puede pedir revisión. Chile y Argentina tienen reclamos territoriales históricos en el sector que ambos comparten. Reino Unido también reclama parcialmente la misma zona. China firmó el Tratado en 1983 y ganó voto en 1985 al instalar su primera base. La estrategia china es legitimar presencia continental con bases científicas, acumular conocimiento técnico y posicionarse para 2048 con argumento de inversión sostenida. La Estación Polar Antártica China está modelada después del programa lunar: presencia primero, política después.