Jack Ma vuelve a Alibaba con eslogan 'Make Alibaba Great Again', US$7.000 millones en subsidios contra JD y bandera de IA
Después de cinco años en silencio tras criticar a los reguladores en octubre 2020 y volar la salida a bolsa de Ant Group, Ma volvió a los campus en septiembre 2025. La pelea con JD es solo la superficie — el regreso es señal política autorizada.
Jack Ma (马云), fundador de Alibaba Group y figura más reconocible del empresariado chino, retomó rol activo en la estrategia de la compañía a partir de septiembre de 2025 después de cinco años de retiro forzoso, según reportes de Bloomberg, Japan Times y fuentes internas. Su retiro había comenzado en octubre y noviembre de 2020 tras un discurso público en el Bund Summit de Shanghái en el que criticó a los reguladores financieros chinos, acusándolos de 'mentalidad de casa de empeños' por exigir altos requisitos de garantías. La consecuencia fue inmediata: las autoridades suspendieron en noviembre de 2020 la oferta pública inicial de Ant Group —la fintech del grupo Alibaba— que se proyectaba como la mayor IPO de la historia con US$37.000 millones; la Administración Estatal de Regulación del Mercado abrió investigación antimonopolio contra Alibaba en diciembre de 2020 y le impuso multa récord de US$2.800 millones en abril de 2021. Ma se ausentó de eventos públicos, viajó largamente por Japón, Holanda, Tailandia, Israel y España, y delegó liderazgo en el ex CEO Daniel Zhang y posteriormente en Eddie Wu. El regreso de septiembre de 2025, internamente bautizado 'Make Alibaba Great Again', incluye participación directa en estrategia de inteligencia artificial, expansión internacional y decisión de Alibaba de gastar hasta 50.000 millones de yuanes (US$7.000 millones) en subsidios para competir contra la entrada agresiva de JD.com en delivery de comida y compras instantáneas durante 2025.
El regreso de Ma no es decisión empresarial autónoma — es señal política autorizada al más alto nivel. En el sistema chino, ningún empresario de la escala de Ma —que controla activos por encima de los US$30.000 millones— vuelve a la escena pública sin coordinación previa con el Partido. Tres lecturas estructurales del timing. Primero, Beijing necesita recuperar confianza del sector privado tecnológico chino que perdió mucho músculo entre 2020 y 2024 — la crisis Ant Group, el cierre forzado de la industria de tutorías privadas (Tutoría Doble Reducción 双减), la regulación de juegos en línea, la sanción a Didi tras su IPO neoyorkina, y la caída general de valuaciones de tech china en bolsa. Sin emprendedores activos, China no compite con Estados Unidos en IA generativa, robótica y biotech. Segundo, la pelea contra JD.com en delivery es de bajo riesgo político — es competencia entre actores privados chinos, no entre privado y Estado. Beijing observa con interés. Tercero, el regreso autorizado de Ma es manera elegante de cerrar el ciclo del 'wolf warrior regulatorio' sin admitir error: el Partido le devuelve función operativa al símbolo cuyo silenciamiento marcó la era anterior. El eslogan 'Make Alibaba Great Again' es además guiño deliberado al lenguaje Trump — provocación calculada, no accidente. China comunica que el sector privado vuelve a estar habilitado, pero bajo las reglas que el Partido fija. La diferencia entre 2020 y 2025 es nítida: Ma ya no critica a los reguladores en público.